Vitonella

Qué incluye

Todo lo que tu salud necesita, en una app

Las trece funciones beben del mismo perfil de salud. El plan de comidas ve tu lista de medicamentos, los recordatorios siguen tus horarios y los avisos salen de lo que realmente tomas. No son trece herramientas que se ignoran, sino trece caras de un mismo sistema.

Todo se alimenta de un solo perfil de salud

En la mayoría de las aplicaciones de salud las funciones son desconocidas entre sí. El contador de calorías no sabe qué te han recetado, la app de recordatorios no ve lo que has comido y el registro de análisis no sabe nada de ninguno de los dos. Te queda un montón de pantallas que son todas tuyas y que nunca se ponen de acuerdo.

Vitonella se apoya en un único perfil: edad, peso, enfermedades crónicas, medicamentos, horarios de comida y de sueño, cocina preferida y objetivo. Cada función lee ese perfil antes de actuar. Si añades un medicamento no solo crece la lista: se recalcula tu objetivo de hidratación, las propuestas de comida se filtran según las interacciones alimentarias de esa molécula y se reescriben las líneas de dosis del plan.

Juzga las funciones por cómo encajan entre sí, no por cómo se leen una a una. Lo que distingue a Vitonella no es lo larga que sea la lista, sino lo que ocurre entre sus puntos.

  • 01

    Interacciones entre medicamentos

    Tu lista de medicamentos se reduce a principios activos y se contrasta con una base de interacciones elaborada. El resultado lo produce una consulta determinista, no un modelo de lenguaje: la misma lista da la misma respuesta cada vez. Cada aviso recibe uno de los cuatro grados de gravedad, con el mecanismo que lo explica y la forma de manejarlo.

    • Leve
    • Moderada
    • Grave
    • Contraindicado
  • 02

    Interacciones con alimentos

    Señala la comida y la bebida capaces de alterar el efecto de tus medicamentos: pomelo, cafeína, lácteos, regaliz, verduras ricas en vitamina K y alcohol. Lo que aparece llega también a tu plan de comidas, de modo que una comida incompatible no se te pone delante y no tienes que descubrirla después.

  • 03En la app móvil

    Escaneo de comida en tres ángulos

    El plato se captura desde tres ángulos: en vertical y a 45 grados por cada lado. La inclinación se lee del acelerómetro y el disparador salta solo al llegar al objetivo. Como las tomas laterales muestran la altura, el rango de la ración se estrecha muy por debajo de lo que da una sola foto.

  • 04

    Asistente de salud con IA

    Pregunta lo que se te pase por la cabeza sobre tus medicamentos, tus comidas o cómo te encuentras. Lo que recibes no es un texto de salud genérico: el asistente lee antes tu lista de fármacos, tus enfermedades crónicas y el plan del día, y luego responde. Pregúntale si puedes tomar cierto analgésico y te contesta conociendo tu receta.

  • 05

    Seguimiento de medicación

    Cada dosis, cada miligramo y cada hora reunidos en un mismo sitio. Los recordatorios se organizan en torno a tu hora de levantarte y a tus comidas: lo que va en ayunas se programa antes del desayuno, lo que va con comida aparece junto a ella. Marca una toma y tu racha avanza un día.

  • 06En la app móvil

    Producto envasado por código de barras

    En vez de adivinar qué hay dentro del envase, escaneas el código: los valores vienen de la declaración del fabricante y se ajustan a los gramos que indiques. Aquí no interviene ninguna IA. Si el producto no aparece, la aplicación lo dice en lugar de mostrar un cero rotundo.

  • 07En la app móvil

    La última palabra es tuya

    Vuelve a pesar un elemento, cámbiale el nombre, borra lo que no está, añade lo olvidado. Cambiar los gramos no vuelve a estimar nada: se escala la cifra que ya tienes. Un plato corregido no hereda el veredicto del primer escaneo, el control de interacciones se rehace desde el principio.

  • 08

    Plan de comidas personalizado

    Los planes diarios salen de tu objetivo, de tus enfermedades y de la comida que de verdad comes. Eliges la cocina —turca, mediterránea, del este de Asia— y el plan se compone dentro de ella. Cambia una comida que no te apetezca y el equilibrio del día se mantiene.

  • 09

    Una salida para las noches sin fuerzas

    Cada comida llega en tres formas: la receta, un equivalente de cinco minutos y un rescate de dos. Las tres salen de los mismos límites clínicos; la opción rápida no es una opción relajada. Un día torcido cabe dentro sin dar el plan por perdido.

  • 10

    Nutrición personalizada

    Las calorías son solo uno de los números que conviene mirar. El plan pesa a la vez proteína, fibra, micronutrientes y horarios de comida, y allí donde conoces tu hierro, tu B12, tu vitamina D o tu potasio, las propuestas se ajustan a esas cifras.

  • 11

    Suplementos inteligentes

    Un suplemento también es un medicamento. Lo que tomas se valora junto a tus fármacos, y el análisis de necesidades diarias muestra dónde te quedas corto y dónde te pasas. Si la misma sustancia te llega por dos productos, se marca ese solapamiento.

  • 12

    Lectura de analíticas

    Sube tu análisis de sangre y tus valores se explican en lenguaje llano, junto a sus rangos de referencia. También verás cómo se han movido con el tiempo. No se emite diagnóstico: se te muestra qué valor queda fuera de su rango y qué conviene plantear a tu médico.

  • 13

    Condiciones de salud

    Anota tus enfermedades en el perfil y deja que comidas, recordatorios y avisos las sigan. Hay setenta y ocho condiciones definidas: las crónicas siguen hasta que tú las cierres, las agudas caducan, y los periodos especiales como el embarazo o la lactancia llevan su propio calendario. Cuando una vence, la app no la retira en silencio: te pregunta.

  • 14

    Programas de estilo de vida

    Diabetes, hipertensión, tiroides, SOP, embarazo, lactancia, alimentación vegetal, ayuno, dejar de fumar y más. Abrir un programa no es pasarse a otra aplicación: cambia la forma diaria del plan que ya tienes —qué comida, a qué hora, con qué aviso.

  • 15

    Planificación semanal

    La semana que viene, desplegada delante de ti: comidas, dosis, movimiento y todo lo que pide prepararse antes. Al final llega un resumen de cuánto del plan cumpliste de verdad. Una semana enseña algo que un día no puede enseñar: dónde flaqueas solo se ve en el patrón.

  • 16

    Rachas

    Se llevan rachas separadas para agua, alimentación, ejercicio, medicación y sueño. Cuando la vida se cruza puedes congelar una; las congelaciones están contadas, pero perder un día no borra el trabajo de un mes. No se trata de la semana perfecta, sino de mantener viva la costumbre.

Escaneo de comidas

La ración se mide, no se adivina

Una sola foto no muestra la profundidad de un plato: desde arriba, un bol de sopa y un plato de arroz son el mismo círculo. La cámara te guía por tres ángulos y dispara sola.

El mismo plato, dos lecturaskcal
Una toma

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Sin profundidad que leer, el resultado sigue siendo un rango amplio. Entre sus extremos cabe alrededor de un tercio de comida.

Tres ángulos

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Las dos tomas laterales confirman la altura, el rango se estrecha y el total del plato pasa a ser una cifra con la que se puede trabajar.

  • 01

    Justo desde arriba

    Sostienes el teléfono plano sobre el plato. Esta toma es la que identifica los platos; el círculo en pantalla indica que toda la comida entra en el encuadre.

  • 02

    Inclinado de un lado

    Cuando el teléfono se acerca a los 45 grados el indicador se llena y arranca una cuenta atrás. La altura de la comida solo se ve de lado.

  • 03

    Y desde el otro lado

    La misma inclinación, desde enfrente. Las tres tomas viajan en una sola petición y ningún plato se cuenta dos veces; con la altura confirmada por ambos lados queda menos que estimar.

Puedes poner un tapón de botella en el encuadre. Un tapón de botella de agua mide unos tres centímetros y hay uno en cualquier casa. Junto al plato convierte la ración en algo medible en lugar de estimado. Al ser redondo se ve del mismo ancho desde cualquier ángulo, así que un solo tapón calibra las tres tomas. No es obligatorio: sin él el escaneo funciona igual, el rango solo queda algo más amplio.

Límites

El escaneo no es una herramienta de diagnóstico y una estimación de ración no sustituye a un análisis de laboratorio. Si no se ve comida en el encuadre, la aplicación lo dice en lugar de devolver un resultado vacío. Un plato que no reconocemos no pasa por el control de interacciones, y el resultado lo indica: no ver un aviso no prueba que no lo haya.

El núcleo

Cómo funciona la comprobación de interacciones

Al registrarlos, cada medicamento se reduce a su principio activo. Dos productos con nombres comerciales distintos pueden llevar la misma molécula, así que la comparación va por el principio activo y no por la marca. De lo contrario, el riesgo de doble dosis de quien toma una misma sustancia con dos nombres no saldría nunca a la luz.

Después, los pares de principios activos se contrastan con una base de interacciones elaborada bajo supervisión farmacéutica. En este paso no interviene ningún modelo de lenguaje; la consulta es determinista, de modo que la misma lista devuelve siempre la misma respuesta. Los hallazgos se reparten en cuatro grados de gravedad —contraindicado, grave, moderado y leve— y cada aviso trae tanto el mecanismo que lo explica como la forma de manejarlo.

El mismo motor rastrea las interacciones con alimentos. Desencadenantes conocidos como el pomelo, la cafeína, los lácteos, el regaliz, las verduras ricas en vitamina K y el alcohol se cruzan con tu lista, y lo que aparece llega también al plan de comidas: una comida que choca con tu medicación sencillamente no se propone.

Límites honestos

Lo que Vitonella no hace

Vitonella no diagnostica, no receta, no ajusta dosis ni dirige tu tratamiento. Al leer tus resultados no te pone nombre a una enfermedad: te muestra qué valor queda fuera de su rango de referencia y marca lo que conviene plantear a tu médico.

La base de interacciones es amplia, pero no cubre todos los fármacos, todos los suplementos ni todos los productos de herbolario. Que no salte un aviso no demuestra que no haya interacción. Lo contrario también vale: un aviso no es motivo para dejar nada, porque la mayoría de las interacciones se resuelven ajustando el horario o la dosis, y esa decisión es de tu médico.

La IA trabaja en la planificación y en la conversación; no trabaja en los avisos de seguridad. Trazamos esa línea a propósito: un modelo donde ayuda la flexibilidad, una regla donde hace falta certeza.